02-12-83 ##                                                                                                    PM 25

 

"Benditos sean los que con el Señor están, porque en su Palabra está la salvación... seguid hasta el final, derribad cuantos escollos encontréis. Recuerda que lo tuyo es una misión impostergable; vela por ellos; aunque no te des cuenta ya los estás amparando. El Señor te bendice. Amén".

 

Leed: Lc. 4, 10-11; 7, 16-17; Sal. 20 y 23

 

4,10   "porque está escrito: El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden.

4,11   Y también: Ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra".

7,16   Todos quedaron sobrecogidos de temor y alababan a Dios, diciendo: "Un gran profeta ha aparecido en medio de nosotros y Dios ha visitado a su Pueblo".

7,17   El rumor de lo que Jesús acababa de hacer se difundió por toda la Judea y en toda la región vecina.

 

Sal. 20

 

2        El Señor te haga triunfar en el momento del peligro, que el Nombre del Dios de Jacob sea tu baluarte.

3        Que El te auxilie desde Su Santuario y te proteja desde Sión;

4        que se acuerde de todas tus ofrendas y encuentre aceptables tus holocaustos.

5        Que satisfaga todos tus deseos y cumpla todos tus proyectos,

6        para que aclamemos tu victoria y alcemos los estandartes en nombre de nuestro Dios. ¡Que el Señor te conceda todo lo que pides!

7        Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido, lo ha hecho triunfar desde su santo Cielo con las proezas de su mano salvadora.

8       Unos se fian de sus carros y otros de sus caballos, pero nuestra

         fuerza está en el Nombre de nuestro Dios.

9        Ellos tropezaron y cayeron, mientras nosotros nos mantuvimos erguidos y confiados.

10      ¡Señor, concede la victoria al rey, escúchanos cuando te invocamos!

 

Sal. 23

 

1        El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

2        El me hace descansar en verdes praderas, me conduce a las aguas tranquilas

3        y repara mis fuerzas; me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

4        Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal, porque Tú estás conmigo: tu vara y tu bastón me infunden confianza.

5        Tú preparas ante mi una mesa, frente a mis enemigos; unges con óleo mi cabeza y mi copa rebosa.

6        Tu bondad y tu gracia me acompañan a lo largo de mi vida; y habitaré en la Casa del Señor, por muy largo tiempo.