26-08-86
## 952
Yo digo a mis hijos: Benditos los que confiadamente se
abandonan en esta Madre clemente y misericordiosa.
Benditos los que no dudan del amor de Cristo y desean
nutrirse cada vez más de ese amor. Benditos los que ofrecen con amor y no con
dolor su cruz a Cristo. Hija, ellos
verán el Reino de los Cielos.
Gloria al Señor.
Predica con mucho amor este mensaje.