10-04-88
## 1393
Hija, pobres los que pudiendo predicar, no predican.
¡Oh
hija mía, son tan pocos los que aman de manera verdadera al Señor!
Debe
ser recibida diariamente en mis hijos, la Santa Comunión.
Cuerpo
y Sangre del Señor; Alimento que todos deberían desear; Alimento
Santo.
No
prolonguen más mis hijos, el encuentro con el Señor.
Amén,
amén.