23-03-88 ##                                                                                                     1379

 

Hija mía, una vez más pido oración. Ella impedirá que Mi Corazón se vea ultrajado por tantas ofensas inferidas a Mi Hijo; aminorará el dolor de las heridas recibidas en Su propio Corazón e impedirá también,  que el torrente de maldad que se ha desatado, siga produciendo estragos.

La oración produce frutos inimaginables.

Sea invocado el Nombre del Señor, hoy y siempre.