02-03-88
## 1366
Mi amada hija,
las ofensas a Cristo y a Su
Madre, no han cesado, es más, se han acrecentado.
Los rebeldes, se han olvidado que hay un Dios Justo y
Salvador.
Es por eso que en estos días pido: Humildad y fidelidad
hacia Cristo Jesús.
Amén, amén.