27-02-88 ##                                                                                                     1363

 

Mi querida hija: El ateísmo, inunda las naciones; hay por doquier, ausencia de Dios.

Es por eso que La Palabra del Señor, debe ser escuchada y no despreciada.

La acción de Su Palabra mucho hará, si el corazón se abre a Ella.

Que mis hijos reciban a Cristo y recibirán de Cristo.

Amén, amén.

 

Leed: Zacarías C. 2, V. 14

 

     14 Grita de júbilo y alégrate, hija de Sión: porque Yo vengo a habitar en medio de tí, - oráculo del Señor -.