27-02-88
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Mi querida hija: El ateísmo, inunda las naciones; hay
por doquier, ausencia de Dios.
Es por eso que La Palabra del Señor, debe ser escuchada
y no despreciada.
La acción de Su Palabra mucho hará, si el corazón se
abre a Ella.
Que mis hijos reciban a Cristo y recibirán de Cristo.
Amén, amén.
Leed: Zacarías C. 2, V. 14
14 Grita de júbilo y alégrate, hija de Sión:
porque Yo vengo a habitar en medio de tí, - oráculo del Señor -.