25-02-88 ##                                                                                                      1362

 

Hija, la Madre congrega aquí, a los hijos, a los fieles del Señor.

La Madre, la que una y otra vez habla a los corazones; la que clama por la paz  de los hijos, tan resquebrajada; la que vela por tantas y tantas almas que deambulan, sin haber todavía encontrado a Cristo Jesús.

La que no se detiene ante nada, porque el tiempo apremia.

Es hora ya de buscar a María, de ir al encuentro de María; Intercesora ante el Hijo, por los hijos.

Gloria al Salvador.