08-02-88 ##                                                                                                     1350

 

Hija mía, busco Yo a todos mis hijos, quiero a todos mis hijos: A los pobres, a los ricos, a los creyentes, a los no creyentes.

Todos son mis hijos por igual, a todos los heredé al pie de la Cruz de Cristo. También a todos  por igual les pido humildad de corazón, porque siendo humildes de corazón, agradarán al Señor.

La humildad es valiosa a los ojos de Dios; la humildad hace que el hombre se sienta pequeño y desee la cercanía de Dios. Siendo humildes se harán mis hijos, merecedores de la Gloria del Señor.

Bendito sea.

Que conozcan todos tus hermanos, como los ama la Madre.

 

Leed: Sofonías C. 3, V. 12

 

     12 Yo dejaré en medio de tí a un pueblo pobre y humilde, que se refugiará en el Nombre del Señor.