08-02-88
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Hija mía, busco Yo a todos mis hijos, quiero a todos mis
hijos: A los pobres, a los ricos, a los creyentes, a los no creyentes.
Todos son mis hijos por igual, a todos los heredé al pie
de la Cruz de Cristo. También a todos
por igual les pido humildad de corazón, porque siendo humildes de
corazón, agradarán al Señor.
La humildad es valiosa a los ojos de Dios; la humildad
hace que el hombre se sienta pequeño y desee la cercanía de Dios. Siendo
humildes se harán mis hijos, merecedores de la Gloria del Señor.
Bendito sea.
Que conozcan todos tus hermanos, como los ama la Madre.
Leed: Sofonías C. 3, V. 12
12 Yo dejaré en medio de tí a un pueblo pobre y
humilde, que se refugiará en el Nombre del Señor.