27-01-88 ##                                                                                                     1343

 

Todo tiene un tiempo. Hay un tiempo de tristeza y un tiempo de alegría; un tiempo de desencuentro y un tiempo de encuentro.

Debe ser éste para el Cristiano, un tiempo de alegría y encuentro. Alegría porque la Madre de Cristo está hablando y de encuentro, porque debe tratar el cristiano de encontrarse con Cristo.

He aquí que la Madre dice a los hijos: Deteneos ya, no avancéis solos; seguidme, que os conduciré al Pastor del Rebaño.

Bendito sea el Señor.