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Hoy es el día de la Madre, por lo tanto, día de gozo; tal como los misterios que meditaste en el Santo Rosario.

Gladys, quiero que medites con las palabras de esta Madre, los misterios gozosos, para que luego,  enriquecido tu espíritu, quede también fortalecido con la oración.

La Anunciación:

Nunca como ese día, en que me fue Anunciado por el Angel Gabriel,

que por medio del Espíritu Santo, seria  Madre del Hijo de Dios, había Yo experimentado semejante gozo. No entendía, pero Mi fe, Mi gran fe, me hizo pronunciar el Sí, de inmediato.

Visita a mi prima Isabel:

La que por gracia de Dios, estaba esperando un hijo; la que me llamó Bendita entre las mujeres; así me siguen llamando y lo seguirán haciendo por la eternidad.

El Nacimiento de Jesús:

Después de pasar largas horas pidiendo amparo, llegamos con José, hasta aquel establo y allí, en esa noche tan fría, nació Jesús, muy pobremente, pero abrigado con mi calor de Madre.

Jesús presentado en el Templo:

Fuimos, José, Mi Niño y Yo; allí estaba Simeón, quien me profetizó que una espada atravesaría Mi Corazón.

Jesús hallado, después de creerlo perdido:

Lo hallamos predicando entre los Doctores de la Ley, la Palabra de Su Padre. Era ya a los doce años, Su más grande y Fiel Predicador.

Mi Hijo, me llenó de gozo desde el mismo instante de Su Anunciación; me llena hoy de gozo al permitirme estar a Su lado, llamando a las almas a la conversión.

Gloria por siempre al Señor.

 

(Este 25 fue día lunes).