25-01-88
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Hoy es el día de la Madre, por lo tanto, día de gozo;
tal como los misterios que meditaste en el Santo Rosario.
Gladys, quiero que medites con las palabras de esta
Madre, los misterios gozosos, para que luego,
enriquecido tu espíritu, quede también fortalecido con la oración.
La Anunciación:
Nunca como ese día, en que me fue Anunciado por el Angel
Gabriel,
que por medio del Espíritu Santo, seria Madre del Hijo de Dios, había Yo
experimentado semejante gozo. No entendía, pero Mi fe, Mi gran fe, me hizo
pronunciar el Sí, de inmediato.
Visita a mi prima Isabel:
La que por gracia de Dios, estaba esperando un hijo; la
que me llamó Bendita entre las mujeres; así me siguen llamando y lo seguirán
haciendo por la eternidad.
El Nacimiento de Jesús:
Después de pasar largas horas pidiendo amparo, llegamos
con José, hasta aquel establo y allí, en esa noche tan fría, nació Jesús, muy
pobremente, pero abrigado con mi calor de Madre.
Jesús presentado en el
Templo:
Fuimos, José, Mi Niño y Yo; allí estaba Simeón, quien me
profetizó que una espada atravesaría Mi Corazón.
Jesús hallado, después de
creerlo perdido:
Lo hallamos predicando entre los Doctores de la Ley, la
Palabra de Su Padre. Era ya a los doce años, Su más grande y Fiel Predicador.
Mi Hijo, me llenó de gozo desde el mismo instante de Su
Anunciación; me llena hoy de gozo al permitirme estar a Su lado, llamando a las
almas a la conversión.
Gloria por siempre al Señor.
(Este 25 fue día lunes).