31-12-86 ##                                                                                                     1061

 

Digo a mis hijos: Negar a la Madre, es negar al Hijo, y negar al Hijo es negar a Dios Padre, es negar la Vida Eterna que por El, se puede lograr alcanzar.

Algunos de vosotros, poco habíais oído hablar de Mí, tampoco habíais aprendido a amarme.

Desde aquí, lugar en que me manifiesto, llegaré hasta los descreídos y juntos conmigo experimentaréis todos, la inmensa alegría de amar al Señor.

Orad a María, que la oración a esta Madre fructificará grandemente.

Gloria al Todopoderoso.

Que esto sea conocido y meditado.

 

Leed: I de Timoteo C. 4, V. 4

 

      4  Todo lo que Dios ha creado es bueno, y nada es despreciable, si se lo recibe con acción de gracias.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

AÑO  1987