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El Señor tenga piedad de aquéllos que en sus labios
siempre tienen una ofensa. Esas almas están carcomidas por la maldad, cubiertas
de vergüenza, cuidaos, no os dejéis tocar.
La sabiduría del Señor enseña a ver en profundidad el
comportamiento que debe tener un hijo creyente en Dios. Hijos míos, seguid las
huellas del Señor.
Amén. Amén.
Leed: Jeremías C. 15, V. 19-20-21
19 Por
eso, así habla el Señor: Si tú vuelves, Yo te haré volver, tú estarás de pie
delante de Mí; si separas lo precioso de la escoria, tú serás mi portavoz.
Ellos se volverán hacia ti, pero tú no te volverás hacia ellos.
20 Yo
te pondré frente a este pueblo como una muralla de bronce inexpugnable. Te
combatirán, pero no podrán contra ti, porque Yo estoy contigo para salvarte y
librarte -oráculo del Señor-.
21 Yo
te libraré de la mano de los malvados y te rescataré del poder de los
violentos.