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Examinaos y no dudéis, entregaos en cuerpo y alma al Señor, en estos días en que Cristo Jesús insiste en vuestra conversión. A los sabios y poderosos, a los que creéis tenerlo todo os digo: No tenéis lo esencial, no tenéis amor a vuestro prójimo ni tenéis amor al Señor, que es el tesoro más valioso que todo hombre pueda desear, pocos son los elegidos por El. Recapacitad y volcaos a Cristo, amadlo y obtendréis la salvación. Amén. Amén.

 

Leed: Romanos C. 14, V. 22 y 23 y C. 15, V. 1 al 13

 

     22    Guarda para ti, delante de Dios, lo que te dicta tu propia convicción. ¡Feliz el que no tiene nada que reprocharse por aquello que elige!

     23    Pero el que come a pesar de sus dudas, es culpable porque obra de mala fe. Y todo lo que no se hace de buena fe es pecado.

 

Cap. 15, Vers. 1 al 13

 

     1   Nosotros, los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no complacernos a nosotros mismos.

     2   Que cada uno trate de agradar a su prójimo para el bien y la edificación común.

     3   Porque tampoco Cristo buscó su propia complacencia, como dice la Escritura: "Cayeron sobre Mi los ultrajes de los que Te agravian".

     4   Ahora bien, todo lo que ha sido escrito en el pasado, ha sido escrito para nuestra instrucción, a fin de que por la constancia y el consuelo que dan las Escrituras, mantengamos la esperanza.

     5   Que el Dios de la constancia y del consuelo les conceda tener los mismos sentimientos unos hacia otros, a ejemplo de Cristo Jesús,

     6   para que con un solo corazón y una sola voz, glorifiquen a Dios,

          el Padre de nuestro Señor Jesucristo.

     7   Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la Gloria de Dios.

     8   Porque les aseguro que Cristo se hizo servidor de los Judíos para confirmar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas que El había hecho a nuestros padres,

     9   y para que los paganos glorifiquen a Dios por su misericordia. Así lo enseña la Escritura cuando dice: "Yo te alabaré en medio de las naciones, Señor, y cantaré en honor de tu Nombre".

     10    Y en otra parte dice: ¡Pueblos extranjeros, alégrense con el Pueblo de Dios!

     11    Y también afirma: ¡Alaben al Señor todas las naciones, glorifíquenlo todos los pueblos!

     12    Y el profeta Isaías dice a su vez: "Aparecerá el Brote de Jesé, el que se alzará para gobernar las naciones paganas; y todos los pueblos pondrán en El su esperanza.

     13    Que el Dios de la esperanza los llene de alegría y de paz en la fe, para que la esperanza sobreabunde en ustedes por obra del Espíritu Santo.