22-02-84
## 60
Ante
vuestros ojos está Cristo Jesús y no lo ven. El Señor obra maravillas en los
que en El creen. Dejad que esté día y noche en vosotros, no permitáis que entre
por ninguna ranura el malvado. No abandonéis las enseñanzas de mi Padre.
Alabado sea el Señor.
Leed:
Efesios C. 3, V. 1 al 19
1 Por eso yo, Pablo, estoy preso por Cristo
Jesús, a causa de ustedes, los de origen pagano.
2 Porque seguramente habrán oído hablar de la
Gracia de Dios, que me ha sido dispensada en beneficio de ustedes.
3 Fue por medio de una revelación cómo se me
dio a conocer este misterio, tal como acabo de exponérselo en pocas palabras.
4 Al leerlas, se darán cuenta de la comprensión
que tengo del misterio de Cristo,
5 que no fue manifestado a las generaciones pasadas,
pero que ahora ha sido revelado por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y
profetas.
6 Este misterio consiste en que también los
paganos participan de una misma herencia, son miembros de un mismo Cuerpo y
beneficiarios de la misma promesa en Cristo Jesús, por medio del Evangelio.
7 De este Evangelio, yo fui constituido
ministro por el don de la Gracia que recibí de Dios, en virtud de la eficacia
de su poder.
8 Yo, el menor de todos los santos, he recibido
la Gracia de anunciar a los paganos la insondable riqueza de Cristo,
9 y poner de manifiesto la dispensación del
misterio que estaba oculto desde siempre en Dios, el Creador de todas las
cosas,
10 para que los Principados y las Potestades
celestiales conozcan la infinita variedad de la sabiduría de Dios por medio de
la Iglesia.
11
Este es el designio que Dios concibió desde toda la eternidad en
Cristo Jesús, nuestro Señor,
12 por Quien nos atrevemos a acercarnos a Dios con
toda confianza, mediante la fe en El.
13 Les pido, por lo tanto, que no se desanimen a
causa de las tribulaciones que padezco por ustedes: ¡Ellas son su gloria!
14 Por eso doblo mis rodillas delante del Padre,
15 de Quien procede toda paternidad en el Cielo y
en la tierra.
16 Que El se digne fortificarlos por medio de su
Espíritu, conforme a la riqueza de su Gloria, para que crezca en ustedes el
hombre interior.
17 Que Cristo habite en sus corazones por la fe, y
sean arraigados y edificados en el Amor.
18 Así podrán comprender, con todos los santos,
cuál es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad,
19 en una palabra, ustedes podrán conocer el Amor
de Cristo, que supera todo conocimiento, para ser colmados por la plenitud de
Dios.