09-02-85
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Hija: ¡Cuántos peligros corre un hijo entregado al
Señor, cuántos obstáculos debe sortear, y cuántos dolores tiene que soportar!
No os dejéis arrastrar por el pánico, dejaos descansar,
en la serenidad que os ofrece el Señor.
Gloria al Señor.