03-08-88 ##                                                                                                     1479

 

Sabes Gladys, muy grande fue Mi sufrimiento, el día de la Crucifixión de Mi Hijo, pero más grande aún, fue la emoción de Su Resurrección: El, ya la había anunciado a sus discípulos. Yo esperaba, porque sabía que resucitaría; jamás dudé de ese anuncio.

Después del gran dolor, la alegría, frente a la certeza de saberlo en las Alturas, junto a Su Padre.

La Ascensión de Jesús: El, está en Cuerpo y Alma en el Cielo y desde allí, observa los corazones y penetra en ellos, para luego obrar según Sus designios.

La Venida del Espíritu Santo: El Espíritu Santo descendió estando Yo, en oración con los Apóstoles y el Espíritu fortaleció los espíritus.

Fui Asunta al Cielo:  También en Cuerpo y Alma, gracias a la Misericordia del Padre, al Amor del Hijo y al Poder del Espíritu Santo y desde el Cielo, en Mi Cuerpo Glorioso, junto a Mi Hijo, intercedo ante El, por las necesidades de los hijos.

Soy la Madre de todo lo creado por Dios: Soy la Señora vestida de Sol, la Nueva Eva, La que llevará a los hombres, a la Luz, La que hará posible que sea alcanzada por ellos, la eternidad.

Amén, amén.

Hazlo conocer.