26-06-88 ##                                                                                                     1449

 

Hija mía: Deben mis hijos aferrarse a Dios, con pensamiento y obra. Deben ellos vivir y sentir la presencia de Dios y no serán arrebatados por el enemigo.

Un pueblo con amor a Dios, es un pueblo de Dios.

Bendito sea el Señor hoy y siempre.

Predícalo.

 

Leed: Isaías C. 65, V.8

 

     8   Así habla el Señor: Cuando se encuentra jugo en un racimo, se dice: «No lo destruyas, porque hay una bendición en él». Yo obraré así a causa de mis servidores, a fin de no destruirlo todo.