04-05-84
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Lo
que se consigue con el propio esfuerzo no alcanza para vivir, no para vivir en
Dios. Alegraos porque el Señor os hace llegar la salvación. Tratad de no tener
malos pensamientos porque eso os destruye.
Gloria
al Señor.
Leed:
I Corintios C. 3, V. 1 al 17
1 Por mi parte, no pude hablarles como a hombres
espirituales, sino como a hombres carnales, como a quienes todavía son niños en
Cristo.
2 Los alimenté con leche y no con alimento
sólido, porque aún no podían tolerarlo, como tampoco ahora,
3 ya que siguen siendo carnales. Los celos y
discordias que hay entre ustedes, ¿no prueban acaso, que todavía son carnales y
se comportan de una manera puramente humana?
4 Cuando uno dice: "Yo soy de Pablo",
y el otro: "Yo de Apolo", ¿acaso no están procediendo como lo haría
cualquier hombre?
5 Después de todo, ¿quién es Apolo, quién es
Pablo? Simples servidores, por medio de los cuales ustedes han creído, y cada uno
de ellos lo es según lo que ha recibido del Señor.
6 Yo planté y Apolo regó, pero el que ha hecho
crecer es Dios.
7 Ni el que planta ni el que riega valen algo,
sino Dios, que hace crecer.
8 No hay ninguna diferencia entre el que planta
y el que riega; sin embargo, cada uno recibirá su salario de acuerdo con el
trabajo que haya realizado.
9 Porque nosotros somos cooperadores de Dios, y
ustedes son el campo de Dios, el edificio de Dios.
10
Según la Gracia que Dios me ha dado, yo puse los cimientos como lo
hace un buen arquitecto, y otro
edifica encima. Que cada cual se fije bien
de qué manera construye.
11 El fundamento ya está puesto y nadie puede
poner otro, porque el fundamento es Jesucristo.
12 Sobre él se puede edificar con oro, plata,
piedras preciosas, madera, pasto o paja:
13 La obra de cada uno aparecerá tal como es,
porque el día del Juicio, que se revelará por medio del fuego, la pondrá de
manifiesto; y el fuego probará la calidad de la obra de cada uno.
14 Si la obra construida sobre el fundamento
resiste la prueba, el que la hizo recibirá la recompensa;
15 si la obra es consumida, se perderá. Sin
embargo, su autor se salvará, como quien se libra del fuego.
16 ¿No saben que ustedes son templo de Dios y
que el Espíritu de Dios habita en ustedes?
17 Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo
destruirá a él. Porque el templo de Dios es sagrado, y ustedes son ese templo.