14-08-87 ##                                                                                                     1239

 

¡Ay hija mía, qué necio es el hombre, qué poco comprende y menos aun obedece  al Señor!

Están sujetos mezquinamente a lo terreno y olvidan la promesa hecha por Dios, sobre su Reino.

Así dice la Madre: No dejéis escapar el Alimento que os envío; solamente con él viviréis.

Amén, amén.

Que mediten tus hermanos.

 

Leed: Nahum C. 1, V. 3

 

     3   El Señor es lento para enojarse, pero es grande en poder y no deja a nadie impune. El camina en la tempestad y el huracán, la nube es el polvo de sus pies.