29-12-86 ##                                                                                                     1059

 

Veo a Jesús, desde el medio de su pecho sale una gran Luz blanca.

Me dice: Mira, este es mi Corazón, herido por la indiferencia de los hombres.

Nada será tan terrible como muchos temen, si las ofensas a Dios son reparadas.

Tus hermanos deberán nutrirse espiritualmente, deberán amar a mi Corazón golpeado tan crudamente.

Pido amor a Dios y no desprecio, sin amor a Dios, desaparece el hombre, si hay amor a Dios, perdurará el hombre.