29-12-86
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Veo a Jesús, desde el
medio de su pecho sale una gran Luz blanca.
Me dice: Mira, este es mi Corazón, herido por la
indiferencia de los hombres.
Nada será tan terrible como muchos temen, si las ofensas
a Dios son reparadas.
Tus hermanos deberán nutrirse espiritualmente, deberán
amar a mi Corazón golpeado tan crudamente.
Pido amor a Dios y no desprecio, sin amor a Dios,
desaparece el hombre, si hay amor a Dios, perdurará el hombre.