02-01-84 ## 10
"Mi
tristeza es la vuestra; toda Madre se pone mal viendo a sus hijos sufrir. Mi
Corazón, que ves cubierto de espinas, los hombres lo dejaron así; de su
Redención depende que esas espinas se conviertan en perfumadas rosas. Gloria al
Altísimo".
Leed:
Efesios C. 2, V. 1-10
1 Ustedes estaban muertos a causa de las faltas y pecados
2 que cometían, cuando vivían conforme al criterio de este mundo,
según el príncipe que domina en el espacio, el mismo espíritu que sigue
actuando en aquellos que se rebelan.
3 Todos nosotros también nos comportábamos así en otro tiempo,
viviendo conforme a nuestros deseos carnales y satisfaciendo nuestra
concupiscencia y nuestras malas inclinaciones, de manera que por nuestra
condición estábamos condenados a la ira, igual que los demás.
4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por el Gran Amor con que
nos amó,
5 precisamente cuando estábamos muertos a causa de nuestros pecados,
nos hizo revivir con Cristo -¡ustedes han sido salvados gratuitamente!-
6 y con Cristo Jesús nos resucitó y nos hizo reinar con El en el
Cielo.
7 Así, Dios ha querido demostrar a los tiempos futuros la inmensa
riqueza de Su Gracia por el amor que nos tiene en Cristo Jesús.
8 Porque ustedes han sido salvados por su Gracia, mediante la fe.
Esto no proviene de ustedes, sino que es un don de Dios;
9 y no es el resultado de las obras, para que nadie se gloríe.
10 Nosotros somos creación suya: Fuímos creados en Cristo Jesús, a
fin de realizar aquellas buenas obras, que Dios preparó de antemano para que
las practicáramos.