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APOSTOLADO DE LA ORACIÓN

Si bien innumerables congregaciones y asociaciones
religiosas realizan con muchos y excelentes resultados
espirituales la devoción al Sagrado Corazón de Jesús,
vamos a dedicar este escrito al Apostolado de la Oración,
que por su organización, extensión, historia y el apoyo brindado
por los Santos Padres, es la que más perfectamente la realiza.

La Congregación Religiosa de los Padres Jesuitas miran el culto al Amantísimo Corazón como propio , pero de ninguna manera exclusivo. Así como es propio y peculiar, pero no exclusivo, de los RR. PP. Carmelitas el Escapulario del Carmen, y de los RR. PP. de Santo Domingo el Santo Rosario. También la Orden de la Visitación vive este culto como propio, honrando a su hija predilecta Santa Margarita María, por quién fue aquel Apostolado comunicado a ambas Ordenes Religiosas.

Vamos a transcribir en primer lugar un par de deseos de la Santa :

" Si se pudiera formar una Asociación de esta devoción en la que los asociados participaran del bien espiritual los unos de los otros, creo que esto sería muy grato a su Divino Corazón."

" Como observo que las devociones breves e inflamadas dan más gusto, desearía que ese libro que Ud. trata de reimprimir con meditaciones, oraciones y prácticas, le agregara las Letanías del Sagrado Corazón y de la Santísima Virgen, tomándolas de un libro ya editado anteriormente y si Ud. lo juzga conveniente, insertara alguna fórmula para dirigir todas las intenciones al Sagrado Corazón para que estén en conformidad con las que El tiene en el Santísimo Sacramento del Altar".

Estos deseos los realiza perfectamente el Apostolado de la Oración con su ofrecimiento diario y las dos intenciones del Santo Padre.

Breve historia de esta Asociación :

El Apostolado de la Oración tuvo su origen en una casa de estudios de la Compañía de Jesús en Francia ( Vals, diócesis de Le Puy ) en la fiesta de San Francisco Javier el 3 de diciembre de 1844. Ese día el P. Francisco Gautrelet S.J. padre espiritual de la casa, dio a los jóvenes jesuitas que allí se preparaban, una plática sobre como ellos también podían participar en obras de apostolado, que otros hermanos realizaban en distintos campos de misión apostólica, para la salvación de las almas. Podrían hacerlo sin interrumpir el estudio, su principal obligación, ofreciendo a Dios cada día con fines apostólicos ese mismo estudio, unido a todas las demás acciones, oraciones y sufrimientos de cada día.

La propuesta fue acogida con gran entusiasmo y poco tardó en extenderse por toda Francia. El mismo P. Gautrelet creó una primera y elemental organización a la que llamó Apostolado de la Oración, aprobada primero por el Obispo Diocesano y enriquecida por el Papa Pío IX con las primeras indulgencias. Así nació esta Asociación.

Pero su maravilloso crecimiento y su divulgación por todo el mundo, se debe a otro jesuita, también francés, el P. Henri Ramière, quien a través de sus escritos, supo unir armoniosamente la sencillez de la expresión con la profundidad del pensamiento. Le dio además a la Obra su forma definitiva y una firme estructura y su éxito fue tal que a su muerte, en 1883, tenía 35.000 centros con más de 13 millones de socios en casi todos los países del mundo entero.

Este mismo sacerdote, en 1861, comenzó a editar en Francia " Le Messager du Coeur de Jesús" como órgano oficial del apostolado y pronto fue imitado en otros países, de manera tal, que hoy se editan "Mensajeros" en unos cuarenta idiomas.

Desde esa época , el AO consolida un rasgo que de ahí en más habrá de serle característico, y es la práctica y propagación de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, especialmente, a través de la Adoración Reparadora y la Misa y Comunión de los Primeros Viernes de Mes.

Propagó también la "Consagración de las Familias" al Sagrado Corazón de Jesús. En 1889 había solamente en Francia, más de un millón de familias consagradas y en el mundo superaba los dos millones. El AO tiene su sede en iglesias catedrales, parroquias, iglesias, capillas, colegios, hogares de ancianos, hospitales, etc.
A través de ellos se difunden las hojitas mensuales que comentan y explican las dos intenciones, general y misional, señaladas por el Papa para cada mes como objetivo especial de la oración.

El AO tiene sus Estatutos que le permiten conservar su identidad y cuya dirección central está en Roma junto al Santo Padre, que es quién aprueba o indica cada año, las Intenciones Mensuales ya mencionadas. En su larga trayectoria de siglo y medio ha tenido cuatro Estatutos sucesivos adaptados a las exigencias de cada época. Los actuales han sido redactados " según la doctrina y el espíritu del Concilio Vaticano II" y aprobados por la Santa Sede el 27 de marzo de 1968, mediante la carta que en nombre del Papa Paulo VI suscribió el entonces Secretario de Estado, Cardenal Cicognani.

En ella se expresa con claridad y amplitud el pensamiento Pontificio acerca de esta Asociación , llamada Apostolado de la Oración. Además de "El Mensajero" y las "hojitas mensuales" hay otros materiales que sirven de apoyo al culto como Horas Santas, Novenas, Cantos, Estampas, etc.

INDULGENCIAS PLENARIAS CONCEDIDAS AL APOSTOLADO DE LA ORACIÓN:

1) En el día de la inscripción en el Apostolado.
2) En el día en que se hace por primera vez la
Consagración al Corazón de Jesús.
3) En el día en que -una vez al año- se renueva la
Consagración al Corazón de Jesús.
4) En las fiestas:
- del Sagrado Corazón de Jesús;
- de la Inmaculada Concepción de la Virgen María;
- de San Francisco Javier ( patrono principal del Apostolado);
- de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo

El Apostolado de la Oración para los niños fue creado setenta años después por iniciativa del P. Albert Bressières, S. J. y se denominó " Cruzada Eucarística" , que multiplicó sus centros en colegios y parroquias de tal modo que en 1922 podía contar con más de dos millones en todo el mundo.
Este movimiento decae luego del Concilio Vaticano II por considerárselo un poco antiguo. La necesidad de encauzar la piedad de niños y jóvenes, hizo que surgiera el "Movimiento Eucarístico Juvenil" ( M. E. J. ), que iniciado en Roma se extendió pronto a otros países y hoy ha alcanzado un desarrollo y vitalidad realmente sorprendentes en Francia y en España.