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Día 24 de abril
SANTORAL: San Wilfredo, obispo

Evangelio según san Juan 12, 44-50

Jesús exclamó: "El que cree en mí, en realidad no cree en mí, sino en aquel que me envió. Y el que me ve, ve al que me envió. Yo soy la luz, y he venido al mundo para que todo el que crea en mí no permanezca en las tinieblas. Al que escucha mis palabras y no las cumple, yo no lo juzgo, porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvarlo. El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien lo juzgue: la palabra que yo he anunciado es la que lo juzgará en el último día. Porque yo no hablé por mí mismo: el Padre que me ha enviado me ordenó lo que debía decir y anunciar; y yo sé que su mandato es Vida eterna. Las palabras que digo, las digo como el Padre me lo ordenó."

Palabra de Dios

Algunas veces podrían sonarnos chocantes y fuera de sentido algunas de las palabras que encontramos en los santos Evangelios. Sin embargo, estas palabras no las ha dicho Jesús por necedad, sino porque son las que le ha mandado el Padre. Y es que, por ejemplo, cuando leemos los mandamientos, en medio de nuestra cultura tan moderna y desarrollada, no falta quien diga, entre otras cosas, que el sexto mandamiento de la ley es una muestra del
Dios retrogrado en el que todavía algunos creen. Que mientras haya amor, la relación íntima puede ser hecha antes del matrimonio e incluso entre personas del mismo sexo. Quienes afirman esto (tristemente algunas veces entre los mismos bautizados), es que no han comprendido que precisamente porque tenemos un Dios que nos ama, nos ha advertido, por medio de su Palabra, que el realizar las acciones contrarias a los mandamientos,
destruyen la vida del hombre (la de él mismo y la de los demás). En el Paraíso Dios le dijo a Adán: "El día que comas de esta fruta (que desobedezcas), ese día morirás". Las consecuencias las conocemos y las vivimos: Guerras, homicidios, rencor, egoísmo, destrucción, etc. Por ello Pablo escribirá a los Romanos: "El salario del pecado es la Muerte". Por eso es que Jesús no nos va a condenar... nosotros mismos, si decidimos seguir el camino del pecado, habremos tomado el sendero de la autodestrucción, de la auto-condenación. ¡Cuidado!

PREGUNTA (87) DEL DIA 24/4/2002
Cuando estás muy tentado, y a punto de cometer un pecado... ¿sientes que Jesús te habla o permanece en silencio?. ¿Te das cuenta, en medio de la soledad de tu conciencia, que estás eligiendo la muerte?. ¿Porqué sientes que cuesta tanto resistir?
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¡¡Con María abiertos siempre a la voluntad de Dios!! Los Misioneros de la Palabra somos un grupo de jóvenes Católicos Apostólicos Romanos unidos al papa Juan Pablo II. El comentario del evangelio de hoy por el P. Ernesto María y la pregunta del día, a cargo de Fernando Bravo Vocos, laico, Misionero de la Palabra.