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Día
28 de enero
Hoy
se celebra Santo Tomás de Aquino. Doctor de la Iglesia. Nació
cerca de Nápoles (Roccasecca) en el 1225. Ingresó en la orden
de Santo Domingo. Estudió en París y Colonia (alemania) bajo
la dirección de San Alberto Magno. Escribió la Suma Teológica,
una obra monumental de la teología que el concilio de Trento colocó
junto a la Biblia. Murió en Italia en 1274.
El Evangelio de hoy es San Marcos 3,22-30
En aquel tiempo, los escribas que habían venido de Jerusalén, decían acerca de Jesús: "Este hombre está poseído por Satanás, príncipe de los demonios, y por eso los echa fuera". Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas: "¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque si un reino está dividido en bandos opuestos no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede subsistir. De la misma manera, si Satanás se rebela contra sí mismo y se divide, no podrá subsistir, pues ha llegado su fin. Nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa. Yo les aseguro que a los hombres se les perdonarán todos sus pecados y todas sus blasfemias. Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca tendrá perdón; será reo de un pecado eterno". Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu inmundo.
Palabra de Dios
Este pasaje
nos sirve para ilustrar en qué consiste el pecado contra el Espíritu
Santo. Los escribas y fariseos, con tal de desacreditar a Jesús, hacen
aparecer todas las obras buenas realizados por él como si fueran hechas
gracias a la acción del Demonio. Esto no es otra cosa que una rechazo
consciente (pues ellos mismos han sido testigos de ello) de la gracia de Dios;
es una resistencia a la conversión. Esto desafortunadamente puede suceder
también en nuestra propia vida cuando de manera sistemática
rechazamos la invitación a Dios a convertirnos, a dejar nuestra vida
de pecado y para ellos inventamos toda clase de excusas, las cuales nos mantienen
al margen del amor de Dios. Pecar contra el Espíritu, entonces, no
consiste en hablar mal de él, sino en rechazar la invitación
de Dios a la vida de la gracia. Esto puede incluir, incluso, el encerrarnos
detrás de posiciones teológica que van bloqueando la acción
de la gracia que busca la unidad y la paz. No desaproveches hoy la oportunidad
que Dios te da para amarle más y para descubrir en él la única
fuente de la verdad y de la autentica felicidad.
Notas:
Los Misioneros de la Palabra somos un grupo de jóvenes Católicos Apostólicos
Romanos unidos al papa Juan Pablo II. El comentario del evangelio de hoy ha
sido realizado por el P. Ernesto María