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Hemos regresado de nuestras vacaciones:
Muchas gracias por todos vuestros saludos y cartas enviadas
Día
23 de enero
Hoy
se celebra San Barnard, obispo del siglo VII.
El Evangelio de hoy es San Marcos 3, 1-6
Jesús entró nuevamente en una sinagoga, y había allí
un hombre que tenía una mano paralizada. Los fariseos observaban atentamente
a Jesús para ver si lo curaba en sábado, con el fin de acusarlo.
Jesús dijo al hombre de la mano paralizada: "Ven y colócate
aquí delante." Y les dijo: "¿Está permitido
en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?"
Pero ellos callaron. Entonces, dirigiendo sobre ellos una mirada llena de
indignación y apenado por la dureza de sus corazones, dijo al hombre:
"Extiende tu mano." El la extendió y su mano quedó
curada. Los fariseos salieron y se confabularon con los herodianos para buscar
la forma de acabar con él. Palabra del Señor.
Palabra de Dios
Si algo en
este mundo y en nuestra vida es destructivo, es la envidia. Ya desde el Génesis
hemos visto que por envidia Caín mató a Abel. En este relato,
la envidia de los fariseos será en gran parte la causa de la muerte
de Jesús. Y es que la envidia es capaz de cegar totalmente el corazón
del hombre llevándolo a cometer las más nefastas acciones. Era
tanta la dureza del corazón de los fariseos que el mismo Jesús
se entristeció. No permitamos que la envidia se adueñe de nuestro
corazón. Dios nos ha dado a cada uno de nosotros diferentes dones y
carismas. Nuestro deber como cristianos es no solo respetarlos sino buscar
la manera de que esos se desarrollen plenamente. La envidia destruye, la generosidad
y la humildad construyen. Si vemos a alguno de nuestros hermanos triunfar,
alegrémonos con él y ayudémosle a seguir adelante.
Notas:
Los Misioneros de la Palabra somos un grupo de jóvenes Católicos Apostólicos
Romanos unidos al papa Juan Pablo II. El comentario del evangelio de hoy ha
sido realizado por el P. Ernesto María